plenamente convencido de que Dios tiene poder
para cumplir lo que promete.
Romanos 4:21
Cuando
eran chicos, el amigo de mi hermano le aseguró a su hermana que un paraguas
tenía suficiente capacidad para sostenerla si ella tan solo lo «creía».
Entonces, «por fe», ella saltó del techo de un granero… y se desmayó tras una
pequeña contusión.
Lo
que Dios prometió, lo hará. Pero debemos estar seguros de que estamos afirmados
en la palabra verdadera del Señor cuando reclamamos una promesa, ya que, solo
entonces, tendremos la certeza de que hará o nos dará lo prometido. La fe no tiene
poder en sí misma. Solo es eficaz cuando está basada en una promesa clara e
inequívoca de Dios. Todo lo demás son simples deseos.
Este
es un buen ejemplo: Dios prometió: «Pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis
discípulos» (Juan 15:7-8). Estos versículos no prometen que Dios nos concederá
todo pedido que le hagamos, sino que responderá a todo anhelo de alcanzar
rectitud personal; lo que Pablo denomina «el fruto del Espíritu» (Gálatas
5:22-23). Si tenemos hambre y sed de santidad, y le pedimos a Dios que nos la
dé, Él comenzará a satisfacernos. Llevará tiempo, ya que el crecimiento
espiritual, como el humano, es gradual. Pero no te rindas. A su tiempo, te
«será hecho».
Agradezcamos
a Dios por cada una de las promesas que nos ha otorgado.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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Tomado
de Nuestro Pan Diario


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