viernes, marzo 24, 2017

JESÚS EN LOS LIBROS POÉTICOS



¡Oh, si él me besara con besos de su boca!
Porque mejores son tus amores que el vino.
A más del olor de tus suaves ungüentos,
Tu nombre es como ungüento derramado;
Por eso las doncellas te aman.
Cantares 1:2,3

Es muy lamentable que para muchos cristianos el Señor sea solamente quien los salvó, y no han evolucionado ni crecido para disfrutar de un amor más profundo e íntimo con él. Sería casi lo mismo que una chica habiendo estado en peligro de muerte, un joven la hubiera salvado, y después de ese primer encuentro, hubieran establecido una relación que les llevara al matrimonio.

¿Podríamos imaginar que después de diez años de casada, todavía dijera que ama a su esposo sólo porque la salvó? Significaría que su amor no ha crecido ni madurado para disfrutar de la compañía ni de las caricias de su amado.

El Señor Jesús nos salvó y desea introducirnos en las cámaras de sus mansiones, para que no regocijemos con la delicia de su compañía y nos embriaguemos con el gratísimo aroma de su presencia divina, porque mejor que el vino son sus amores.
Nuestro pasaje de Cantar de los Cantares dice: "¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Tu nombre es como ungüento derramado".

"Si él me besara". Esta joven no busca ni desea los besos de cualquiera, sino solamente los de él, el único. Sus ojos no son conmovidos por otros, su corazón solamente se agita y salta en su pecho únicamente por él.

Su relación anterior con él fue meramente formal, ahora ella anhela una relación mucho más íntima y personal. Desea sus besos para expresar su amor, pero no se trata de un beso en la mejilla como se le da a un amigo; ni tampoco el beso del padre al hijo pródigo en expresión de perdón. Es un beso en la boca que manifiesta un amor profundo, pasional y personal; ella quiere ir mucho más allá que el creyente común.

Esto marca el punto de partida del verdadero progreso espiritual, es un anhelo espiritual, personal e íntimo por el Señor. Si en tu corazón no existe esa hambre y sed de alcanzar una relación más profunda y personal con tu Señor, mucho más allá que una simple expresión religiosa; el libro de Cantares no pasará de ser una vulgaridad que jamás podrá producir un cambio en tu unión con el Señor.

¿Cómo uno puede tener anhelos espirituales tan intensos por el Señor? Solamente si nos empapamos de su Palabra y dejamos que el Espíritu Santo fluya libremente en nosotros y caemos incondicionalmente en sus brazos, es cuando nuestro amado nos transporta a su cámara interior, allí podremos disfrutar de la soledad con él, de sus caricias y sus besos; aún percibir la fragancia de su presencia que nos envuelve y que está impregnada de santidad divina.

¿Por qué la gran mayoría de los cristianos no pueden disfrutar del amor de su amado con la pasión descrita aquí? Simplemente porque no dedican tiempo para estar quietos en la soledad de su presencia.
"Mejores son tus amores que el vino". El vino nos habla de los placeres terrenales, pero nada de esto es comparable con los amores de nuestro Señor. Mejores son tus amores, que todos los placeres que este mundo me pueda ofrecer; prefiero embriagarme con los amores de mi amado.

"A más del olor de tus suaves ungüentos". El Señor es el Ungido, Él ha recibido toda clase de fragancia exquisita, por lo tanto, cuando estamos verdaderamente en su presencia, como la doncella amada, percibimos el dulce aroma de su persona. Nos embriagamos no solamente con sus caricias, sino que además, con la dulce fragancia de su santidad que envuelve todo nuestro ser.

"Tu nombre es como ungüento derramado". Él tiene un nombre que es sobre todo nombre. No existe para el creyente, otro nombre más dulce que el nombre del Ungido, nuestro amado Salvador, Cristo Jesús. Ese nombre balsámico está asociado con la manifestación gloriosa del Dios Eterno en un cuerpo humano, profundo e infinito misterio.

"Por eso las doncellas te aman". Por lo que él es, un dulce ungüento derramado en sacrificio de amor. Pero hemos de entender que no se puede amar meramente un servicio, por muy grande que éste sea; uno puede amar solamente a una persona, y el dulce nombre de Jesús nos habla de su persona.



*Abstracto tomado de: http://www.estudiosmaranatha.com/cantares

Saludos cordiales, bendiciones Maná para Eben-ezer Templo Cristiano Eben-ezer ebenezertemplocristiano2009@gmail.com Búscanos y síguenos en Facebook http://www.facebook.com/mana.ebenezer

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