Y le dijo: Levántate, vete;
tu fe te ha salvado
Lucas 17:19
A
veces es muy fácil pedir algo, estar suplicando y orando a Dios por recibir
determinado cosa y podemos durar días, semanas, meses e incluso años en la espera
de lo que pedimos con gran fervor a Dios. Es un proceso que se alarga, puede
ser complicado y a veces estresante, lo cual puede llevarnos incluso al
desánimo. Pero ¿qué pasa cuando la contestación llega rápido o tal vez tú no la
pedías y Dios te da lo que pasó por tu mente? creo que si no lo pedimos con
fervor o con gran necesidad pensamos que no hay que agradecer, pero recuerda
todo proviene de Dios y Él quiere que tú seas agradecido por lo que Él te da
aun sin merecimiento alguno.
En
la cita que mencionamos en un principio habla acerca de diez hombres leprosos
los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten
misericordia de nosotros, Cuando Jesús los vio, les dijo: Id, mostraos a los
sacerdotes y mientras iban fueron limpiados, y uno de ellos al ver que había
sido sanado, volvió, glorificando a Dios y postró su rostro en tierra a los
pies de Cristo, dándole gracias, y Jesús preguntó ¿No son diez los que fueron
limpiados? Y los nueve ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a
Dios sino este extranjero? Y le dijo: levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Seamos
agradecidos con nuestro Dios en todo momento, no se te olvide que por Su gracia
hemos sido salvos, ya que no es por nosotros, sino por el amor que nos tiene
nuestro Padre Celestial.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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