Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto;
y ahora, creyendo en él sin haberlo visto,
se alegran con una alegría tan grande y gloriosa
que no pueden expresarla con palabras,
porque están alcanzando la meta de su fe,
que es la salvación.
1 Pedro 1:8-9
Cuando pienso en tu
cruz y en todo lo que has dado, Tu sangre por mi, por llevar mi pecado…
Con mi vida quiero
adorar, con todo lo que tengo y lo que soy, todo lo que he sido te lo doy, que
mi vida sea para ti como un perfume a tus pies…
¿Te
parece familiar este par de líneas? Es un hermoso canto llamado “Perfume a tus
pies”* el cual me goza escuchar y
meditar en él, y ha sido de bendición en muchos momentos.
Y
al meditar en este canto, definitivamente no puedo dejar de pensar en que el
amor de Dios es infinito, pues decidir entregar a Su Hijo por el perdón de
nuestros pecados para la salvación de la humanidad es señal del más grande y puro
amor que pudiera existir. Y todo esto, honestamente, como dice el canto: No puedo hacer más que postrarme y adorar y
agradecer la hermosa obra de salvación para mi vida.
Hoy
te invito a que agradezcas a Dios por la salvación que has recibido a través de
Su hijo Jesucristo, y que con tu vida puedas honrarle y adorarle, y que absolutamente
todo lo que seas, sea un perfume a Sus pies.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
Búscanos
y síguenos en Facebook


0 comentarios:
Publicar un comentario