Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga,
y entró en casa de Simón.
La suegra de Simón tenía una gran fiebre;
y le rogaron por ella.
E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre;
y la fiebre la dejó,
y levantándose ella al instante, les servía
Lucas 4:38-39
Jesús
había hablado y actuado en la sinagoga de la manera más sorprendente. Cuando
terminó el culto de la sinagoga, Jesús se fue con sus amigos a la casa de
Pedro. Los judíos tenían la costumbre de tomar la comida principal del sábado
inmediatamente después del culto de la sinagoga, la hora sexta. Jesús podía muy
bien haber reclamado el derecho a descansar después de la experiencia
emocionante y agotadora del culto de la sinagoga. Pero una vez más se le hizo
saber la necesidad de Su poder y Él se dió a los demás. Ese milagro nos dice
algo acerca de tres personas:
Jesús nunca estaba demasiado
cansado para ayudar. La necesidad de
otros siempre tenía prioridad, de ayudar.
Un milagro no era para Jesús una manera de aumentar Su prestigio. El
ayudar no era un deber pesado y desagradable. Él ayudaba instintivamente porque
estaba totalmente interesado en todos los que necesitaban Su ayuda.
Nos dice algo acerca
de los discípulos, no hacía mucho que conocían a Jesús pero ya habían empezado a aprender a presentarle todo sus problemas.
La suegra de Pedro estaba enferma, el sencillo hogar estaba con demasiada gente
y la cosa más natural del mundo para los discípulos era decírselo a Jesús.
Nos dice algo acerca
de la suegra de Pedro. Tan pronto como
se sintió bien, empezó a atender a las necesidades de los demás. Uso su salud recuperada para un servicio
renovado. Una gran decisión. Sana para
servir. Jesús nos ayuda para que podamos ayudar a otros.
Hoy
Jesús quiere entrar a tu casa y obrar un gran milagro. La decisión es tuya el
anhela tocar tu vida para que seas de bendición en Su obra, extendiendo el
Reino de los cielos, a través de los dones y talentos que el Señor ha
depositado en ti. Tal vez predicando Su
Palabra, o ministrando a los más necesitados, o compartiendo las enseñanzas
bíblicas en la escuela dominical. O también como maestro de niños. Como dice Su
Palabra dad de gracia lo que de gracia habéis recibido.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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