Muchas son las aflicciones del justo,
pero de todas ellas le librará Jehová
Salmo 34:19
Cuando
permitimos que Dios este en casa, cuando le damos la prioridad a Dios, Dios
hará grandes maravillas en el hogar, y una de las muchas cosas es la sanidad de
nuestras vidas o restablecimiento de nuestra salud. Jesús dijo: al que cree
todo le es posible, así es que no importa la enfermedad, si creemos, Dios hará
un milagro.
Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía
doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y
al instante se detuvo el flujo de su sangre. Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el
que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban:
Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha
tocado? Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha
salido poder de mí. Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta,
vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo
por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. Y él le
dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz. Lucas 8:43-48
Un
hogar sin Dios es buscar por nuestros propios medios las sanidades.
Un
hogar con Dios es creer que Dios ya hizo un milagro.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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