Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio;
La cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.
Proverbios 6:6-7
La cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.
Proverbios 6:6-7
Dios nos ha revelado su palabra con propósitos que siempre van a ser de beneficio para el hombre, a fin de que a través de ella pueda ser instruido, corregido, guiado y preparado para toda buena obra.
Es de sorprenderse que no haya ningún área de nuestra vida, en que la Biblia no nos marque la vida justa de lo que Dios se agrada.
El pasaje que nos ocupa (Proverbios 6:6-7) le enseña al hombre como una hormiga, sin tener quien le ordene, quien la gobierne, ella se prepara en el tiempo adecuado, de alimentos para cuando llegue el tiempo que no pueda proveerse de estos, ella tenga lo necesario para su mantenimiento.
El pasaje que nos ocupa (Proverbios 6:6-7) le enseña al hombre como una hormiga, sin tener quien le ordene, quien la gobierne, ella se prepara en el tiempo adecuado, de alimentos para cuando llegue el tiempo que no pueda proveerse de estos, ella tenga lo necesario para su mantenimiento.
Hay un tiempo para trabajar y sin duda llegara un tiempo de cosechar lo que se ha trabajado. No tomes tu trabajo, cualquiera que este sea (en el hogar, fábrica, empresa, oficina o dentro de la iglesia) como una carga, o con el pensamiento cada día “tengo que trabajar” sino mejor míralo como una bendición de Dios.
No dejes que la pereza te envuelva y pierdas un tiempo adecuado que jamás volverá, ofrece a Dios tu trabajo como una ofrenda agradable como el salmista lo hizo:
Suba mi oración delante de ti como el incienso.
El don de mis manos como la ofrenda de la tarde (Salmo 141:2)
Sé que en su mayoría quien tiene acceso a esta página no esta pasando por esta situación de dormitar, o de estar de brazos cruzados, en otras palabras de pereza. Pero tocará la puerta de tu corazón queriendo entrar a tu vida, y sutilmente te dirá: “ya has trabajado mucho”, “estas muy cansado”, “nadie reconoce tu trabajo”, “siempre haces lo mismo”, “tu pago no es el que te mereces” y así desanimarte y llevarte a hacer tu trabajo sin alegría, desanimado, sin diligencia o enojado pero la Biblia nos enseña a que todo lo que hagamos sea como para el Señor.
Sé que en su mayoría quien tiene acceso a esta página no esta pasando por esta situación de dormitar, o de estar de brazos cruzados, en otras palabras de pereza. Pero tocará la puerta de tu corazón queriendo entrar a tu vida, y sutilmente te dirá: “ya has trabajado mucho”, “estas muy cansado”, “nadie reconoce tu trabajo”, “siempre haces lo mismo”, “tu pago no es el que te mereces” y así desanimarte y llevarte a hacer tu trabajo sin alegría, desanimado, sin diligencia o enojado pero la Biblia nos enseña a que todo lo que hagamos sea como para el Señor.
No te canses de hacer el bien, que a su tiempo segaras si no desmayas (Gálatas 6:9).
Dios te bendiga, es mi oración.


0 comentarios:
Publicar un comentario