Todo el que quiera ser sabio
debe empezar por obedecer a Dios
Proverbios 1:7a
En la Biblia podemos leer estos tres versículos que nos hablan como
podemos ser sabios:
Si
alguien quiere ser sabio, que empiece por obedecer a Dios.
Quienes lo hacen así, demuestran inteligencia. Salmo Salmos 111:10
Todo el
que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Proverbios
1:7a
Todo el
que quiera ser sabio que comience por obedecer a Dios; conocer al
Dios santo es dar muestras de inteligencia. Proverbios 9:10
Y estos versículos me hacen pensar en un par de mujeres que sin
lugar a dudas fueron sabias, obedecieron a Dios y Dios recompensó. Ellas son Sifra,
y Fúa, que de acuerdo a la Biblia, dice que eran las parteras de las hebreas. Pero el relato bíblico ubicado en Éxodo
1:1-22 nos dice que llegaron a Egipto los hijos de Israel y sus familias, al
paso de los años ellos fructificaron y se multiplicaron, y fueron
aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra Éxodo
1:7 y el nuevo rey de Egipto se percibe que los israelitas eran mayor y
más fuertes que ellos, y previendo que pudiesen ponerse en su contra toma una
serie de decisiones para que el pueblo de Israel no aumentara. Y es aquí donde
aparecen Sifra y Fúa, ellas son llamadas por el rey para darles la instrucción:
Cuando
asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y
si es hija, entonces viva. Éxodo 1:16 Sin embargo, Dios en Su infinita misericordia,
usa sus vidas para preservar a una nueva generación que más adelante estaba por
levantarse (Moisés), ellas fueron mujeres temerosas de Dios: Pero
las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto,
sino que preservaron la vida a los niños. Éxodo 1:17 y al darse cuenta
el rey que no se habían seguido sus instrucciones, les manda llamar para
cuestionarles, pero le responden sabiamente: Porque las mujeres hebreas no son
como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a
ellas. Éxodo 1:19 Finalmente en obediencia a Dios, ellas son recompensadas: Y
Dios hizo bien a las parteras. Y por haber las parteras temido a Dios, él
prosperó sus familias. Éxodo 20a-21
Que Dios nos dé la sabiduría necesaria para ser temerosos a Él,
le honremos obedeciéndole y Él se encargará de recompensar nuestras vidas.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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