¡Alaben al Señor porque él es bueno,
y su gran amor perdura para siempre!
1 Crónicas 16:34
Un
compañero es el individuo que se acompaña con otro para algún fin. El vínculo
que se establece entre compañeros se conoce como compañerismo. El efecto de
acompañar (estar con otro ser vivo, añadir algo a otra cosa, existir junto a
ella), por otra parte, recibe el nombre de compañía. Por ejemplo: “Mañana voy a
ir a cenar con mis compañeros de trabajo”, “Francisco es un compañero de la
universidad que está buscando empleo, ¿podrías ayudarlo?”, “Estoy muy
orgullosa: a mi hijo lo eligieron el mejor compañero de su curso”.
Tener
o ser un compañero no es una tarea fácil. Pues se deposita una confianza la
cual no se debe fallar, para tener el título de compañero. Dios es la persona
la cual obtiene todos los sinónimos de compañero, pues Él nunca falla, siempre
está ahí en los momentos de felicidad, como en los momentos difíciles y de
tristeza.
Nadie te podrá hacer
frente en todos los días de tu vida. Así como estuve con Moisés, estaré
contigo. No te dejaré ni te abandonaré. Josué 1:5.
Porque el Señor no
abandonará a Su pueblo, Ni desamparará a Su heredad. Salmos 94:14
La
mejor manera de agradecer a Dios por su compañía es: alabándolo, bendiciéndolo,
obedeciendo Su palabra, siendo hacedores y no solo oidores, viviendo en
santidad, asistiendo a la iglesia.
¡Alaben al Señor
porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre! 1 Crónicas 16:34.
Entrad por sus
puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid
su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad
por todas las generaciones. Salmos 100:4-5
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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