Y Faraón respondió:
¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a
Israel?
Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha
encontrado;
iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto,
y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios,
para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.
Éxodo 5:2-3
En
este capítulo la mano de Dios y la de Faraón entraron en conflicto, Moisés le
dijo al Faraón: Jehová el Dios de Israel dijo así, deja ir a mi pueblo. Faraón le respondió: ¿Quién es Jehová para
que yo oiga su voz y deje ir a Israel?
Entonces el Señor le demostró quién era enviándole a Egipto diez plagas
distintas. La Palabra conocer es un término clave en esta parte del Éxodo; no
era el Faraón el único que necesitaba conocer quién era Jehová sino que también
Moisés y los israelitas. Las cargas de los hebreos eran más pesadas, Estos
llegaron a preguntarse para que habría
venido Moisés, él a su vez también se preguntaba porque Dios lo había enviado.
Entonces, el Señor confirmó Su promesa de sacar al pueblo de Egipto para
llevarlo a una tierra mejor, y ellos no escucharon a Moisés a causa de la
congoja de espíritu y de la dura servidumbre Estaban tan desalentados que yo no
querían escuchar nada, y mucho menos actuar con fe.
Inmediatamente
empezó Dios a revelarse a través de las plagas. En la plaga de las ranas, por
ejemplo, Moisés le dijo al Faraón que le dijera cuando debía orar para que
desapareciera las ranas, para que supiera que no era una mera coincidencia. En
la plaga de las moscas, estos insectos no llegaron a la tierra de Gocen, donde
vivían los israelitas para que el Faraón supiera que el Dios de Israel era
Jehová en medio de la tierra. En otras palabras. Dios no es un propietario
ausente, Él está aquí, y controla hasta las cosas más pequeñas.
Podemos
ver los sufrimientos que pasó el pueblo de Israel bajo el rey Faraón, pero nada
se compara con el señorío, poder y majestad de nuestro Dios, que levanta un
líder ejecutando grandes milagros para conquista, convencer, alentar a Su
pueblo Israel para ser liberado.
Así
también nosotros cuando estábamos bajo esclavitud sometidos a la carne, por
naturaleza pecábamos, pero Dios que es rico en misericordia tuvo a bien
libertarnos. Con brazo extendido, con proezas, milagros y maravillas para alentarnos
a través de Sus promesas, inspiradas de lo más profundo de su corazón con Su Palabra.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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