Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre
una asta;
y cuando alguna serpiente mordía a alguno,
miraba a la serpiente de bronce, y vivía.
Números 21:9
La
serpiente de bronce era un tipo de Jesucristo. De la manera en que los de Israel cuando eran mordidos miraban a la
serpiente de bronce y vivían. De igual manera todo aquel que se encuentra
perdido y en pecado puede mirar a Cristo y ser salvo.
La
obra redentora de Jesús en la cruz es la que hace que el pecador sea libre. Por
tanto debemos nosotros tener nuestra mirada puesta en Cristo para alcanzar esa
salvación.
"Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo
para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree,
ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de
Dios". (Juan 3:14-18)
Sólo
aquellos que miran a Cristo y creen en Él como el Hijo de Dios serán salvos.
"Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la
tierra, porque yo soy Dios, y no hay más". Isaías 45:22
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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