Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
Salmo 33:12
Nuestro
deber como creyentes es orar por nuestras autoridades, de hecho se nos manda a
hacerlo (1a. Timoteo 2:2) para que vivamos en paz y con tranquilidad.
Quizás
en ocasiones no estemos de acuerdo con las decisiones que toman nuestros
gobernantes, pero Dios nos exhorta que oremos por ellos pidiendo que Él les de sabiduría
para que se conduzcan con honestidad y rectitud.
Al
orar por nuestras autoridades y gobernantes estaremos obedeciendo a Dios, le
estaremos agradando y al interceder por ellos, y al obrar Dios en los planes
para el país, los beneficiados seremos
nosotros, ya que las buenas decisiones que se tomen serán para nuestro bien.
Hagámonos
el propósito de orar siempre por nuestro país, que Dios sea moviéndose en medio
de él, trayendo bendición y salvación sobre sus habitantes, y para que Dios
obre en las necesidades que en él existan.
Oremos
para que seamos testigos de lo que Dios puede hacer cuando se le busca de
corazón, y veremos los logros que puede
alcanzar una nación unida y bendecida por Dios.
Queremos
orar por ti
Templo
Cristiano Eben-ezer
Saludos
cordiales, bendiciones
Maná
para Eben-ezer
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