Pero
al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces,
diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió
de él,
y le dijo: ¡Hombre
de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Mateo 14:30-31
¿Quién no ha estado en alguna situación similar? En
donde aunque parece que nuestro andar en la vida es muy seguro y firme de
pronto algo interfiere y nos hace tambalear, alguna enfermedad crónica, un
problema económico, una situación que está fuera de nuestro alcance
solucionarlo. Esos son días difíciles que desgastan, atemorizan, y aunque echemos
mano de nuestras habilidades o recursos a veces hasta parece quemas nos
hundimos.
La lectura de hoy nos motiva a que en toda
situación echemos mano, pero de los recursos de Dios. Como Pedro que grito
desesperado: ¡Señor sálvame!
Primero: Acepta que Jesús es el único que puede
ayudarte
Segundo: Ora solo a Él pidiendo Su ayuda.
Tercero: Déjate ayudar por Cristo, el extenderá Su
mano de una manera o de otra
Cuarto: Acepta la recomendación de Jesús: No seas
de poca fe, y nunca debes de dudar de lo que Él te indica.
Si estamos en Cristo pidamos que siempre aumente
nuestra fe, y en esos días difíciles. Él se encargará de nosotros.
Queremos orar por ti
Envía tu petición a: ebenezertemplocristiano2009@gmail.com
Templo Cristiano Eben-ezer
Saludos cordiales, bendiciones
Maná para Eben-ezer
Búscanos y síguenos en Facebook


0 comentarios:
Publicar un comentario