Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció,
porque le llevó Dios. Génesis 5:24
El nombre Enoc significa “devoto”,
que también puede traducirse como “dedicado a Dios”. Y precisamente Enoc fue un hombre que
cada día, trató de dedicar su vida por completo a Dios. La Biblia no nos habla
mucho de él. Pero lo poco que nos dice es realmente hermoso. Nos dice que Enoc
caminó con Dios, que desapareció, o sea que fue trasladado por Dios para no ver
muerte, y que aún antes de haber sido traspuesto, tuvo testimonio de haber
agradado a Dios. (Hebreos. 11:5) Por
ese maravilloso testimonio que Enoc obtuvo delante de Dios, podemos concluir
que Enoc era un hombre de fe que vivió una vida santa delante de Dios.
Enoc caminó con Dios. Pero ¿qué significa caminar con Dios? Pues bien;
Caminar con Dios es desarrollar una
vida que demuestra una dependencia y obediencia a Él en todas las cosas.
Caminar con Dios, es decir que un creyente tiene una comunión e intimidad con
Dios siempre. Y esa es la clase de vida que tuvo Enoc mientras estuvo en esta
tierra, un hombre que buscaba a Dios cada día.
Las Escrituras nos dicen que caminó Enoc con Dios después que engendró
a Matusalén (Génesis 5:22). Al parecer las Escrituras están diciendo que fue
después del nacimiento de su hijo, que Enoc comenzó a caminar con Dios. Al
parecer el nacimiento de su primer hijo
impactó a Enoc con una sensación tan profunda e intensa de responsabilidad por
el niño. Tal vez sintió la necesidad de guiar a su hijo a la confianza y
obediencia a Dios. Por lo que decidió alejarse del pecado que lo rodeaba para
dedicarse a vivir para Dios.
Para caminar con Dios lo primero que hizo Enoc, fue ponerse de acuerdo
con Él, lo buscó en oración, buscó a
Dios para hacer su voluntad y obedecerlo. Porque hay que tener en cuenta
que nadie camina con otro, si antes no se ponen de acuerdo, porque si no lo
hacen, no van a llegar a ningún lado. Tal
como lo dice el profeta Amos:” ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de
acuerdo”? (Amos 3:3). Evidentemente Enoc estuvo de acuerdo con Dios, lo
obedeció e hizo su voluntad, por eso
pudo caminar con Él y más aún, tuvo testimonio de haberlo agradado.
Enoc nos da un ejemplo de dependencia de Dios al decidir caminar en
los preceptos de Dios, en una época de deterioro moral de la sociedad, tal como
la que vivimos nosotros actualmente. Al igual que Enoc, hoy también nosotros
podemos acercarnos a Dios para conocerle de una manera más personal, en una
relación de Padre a hijo. Busquémosle con todo nuestro corazón, busquemos hacer
su voluntad para que podamos agradarlo, como lo hizo Enoc.
Queremos orar por ti
Envía tu petición a: ebenezertemplocristiano2009@gmail.com
Templo Cristiano Eben-ezer
Saludos cordiales, bendiciones
Maná para Eben-ezer
Búscanos y síguenos en Facebook


0 comentarios:
Publicar un comentario