El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
Mas el alma de los diligentes será prosperada.
Proverbios 13:4
Recuerdo
cuando era estudiante y me agobiaba por las materias que me parecían difíciles,
un día le pedí a mi mamá que orara por mí; como esperando que cayeran las
respuestas del cielo en el examen; y
ella me contestó: " claro que oraré por ti, le pediré a Dios que
recompense tus esfuerzos"... tuve que entender que Dios no es como un genio de la lámpara maravillosa al que simplemente
se le pide un deseo y ya, Dios nos ha
dado Sus promesas, Su palabra, Su autoridad
para que seamos esforzados y valientes, nos insta a ser como obreros que
no tienen de que avergonzarse.
Habrá
muchas situaciones que intenten sobrepasarnos y que sabemos que nuestros
esfuerzos parecieran no ser suficientes, pero si ese esfuerzo es en el nombre
de Jesucristo tenemos la certeza que resultará en victoria, pues no es nuestra
fuerza es la victoria que Cristo ya nos ha dado.
En
Su Palabra, Dios nos aconseja a ser trabajadores y persistentes si es que
queremos alcanzar nuestros sueños y metas, ya Dios se encargará de bendecir y
prosperar nuestras vidas.
También
nos insta a no cansarnos y menos si ese trabajo y esfuerzo es para Dios, nos dice en Su palabra que no nos cansemos de
hacer el bien que al su tiempo cegaremos si no desmayamos.
Queremos orar por ti
Templo Cristiano Eben-ezer
Saludos cordiales, bendiciones
Maná para Eben-ezer
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