Pero Jehová había dicho a Abram:
Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre,
a la tierra que te mostraré.
Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré,
y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Bendeciré a
los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré;
y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Génesis 12: 1-3
Abraham
recibió un llamado de parte de Dios a una tierra prometida para él y para su
descendencia una tierra donde no contaba con mapa alguno ni sabía cómo era
simplemente siguió el llamado de Dios. Solo con Su promesa, en ello encontramos
una gran lección que al obedecer Su Palabra obtendremos la promesa. La fe de
Abraham fue tal que aun el escritor a los hebreos habla de el gran desafío que ejercitó
Abraham ya que le creyó a Dios. Hebreos 11:8 Por la fe Abraham. Siendo
llamado obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia y salió
sin saber a dónde iba.
A
veces caminamos y parece que las circunstancias son adversar y quizá no le encontramos
sentido a los problemas que enfrentamos y creemos que Dios se ha alejado de
nosotros que tal parece que llegar a aquel lugar prometido está fuera de
nuestro alcance y nuestra fe falta, desmayamos, no hay para nosotros consuelo. Pero vale la pena no perder el rumbo puesto
los ojos en Jesús el Autor y Consumador de la fe porque como padres esto es lo único que podemos
heredar a nuestros hijos, el hermoso camino a la salvación y vida eterna. Estarán
seguras las generaciones, donde irradiaran de poder, donde sus pensamientos
serán firmes donde no temerán al adversario donde sus vidas serán prosperadas.
En varias ocasiones Jesús exhorto a Sus discípulos a tener fe, si creyeres veras la gloria de Dios.
Tan
solo basta seguir el ejemplo de Abraham. Oír la voz de Dios, caminar su precioso camino y tener fe.
Queremos orar por ti
Templo Cristiano Eben-ezer
Saludos cordiales, bendiciones
Maná para Eben-ezer
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